Toscani. El publicitario que no cree en la publicidad.

 
.

Oliverio Toscani es suficientemente conocido por sus polémicas campañas. No es nada nuevo. Me parece interesante la reflexión que hace en su libro “Adiós a la publicidad” acerca de quienes no son protagonistas de los mensajes publicitarios: […] “Encuentre en la publicidad actual pobres, inmigrantes, accidentados, revoltosos, contrahechos, enanos, inquietos, gordos, melancólicos, escépticos, desempleados, drogadictos, conductores que aguantan embotellamientos, enfermos, países del cuarto mundo, locos, artistas atormentados, grandes problemas sociales, una crisis, desastres ecológicos […] Se han sustituido por Claudia Schiffer, la modelo muda mucho mejor pagada que todas las actrices de la historia del cine”.

Su primera campaña para los tejanos Jesús: “Quien me ama me sigue”, provocó un serio conflicto con la Iglesia. Pero detrás de estos conceptos atrevidos y escandalosos hay clientes que propician una creatividad que rompa con lo establecido. Hasta el punto de herir sensibilidades. Luciano Benetton fue explícito: “No debes escuchar al marketing, debes escuchar tu talento”, le dijo.

El debate sobre los mensajes publicitarios sigue estando abierto. ¿Emoción y persuasión tienen sus días contados? ¿La transgresión será la norma habitual? Un hecho relevante es que las ásperas campañas de Benetton no se han vuelto contra el anunciante. Producen rechazo pero venden.

Fuente: “Adiós a la publicidad”. Oliverio Toscani

Anuncios

4 responses to this post.

  1. Posted by MONICA on mayo 23, 2012 at 8:20 am

    Estoy a favor del estilo de Toscani en publicidad.Me resulta mucho más creíble que un producto salga al mercado atravesando un campo de minas en publicidad, siendo característico por combinar una base de emociones, transgresión de ideas, complejidad de puntos de vista, y propiciando la crítica y el escándalo.
    Precisamente en el marco de lo establecido como moral social, justo ahora, en un momento en el que todo lo que parecía que nos unía formando una masa popular aventajada, materialista, desahogada económicamente y capaz de adquirir bienes necesarios y no tan necesarios a cualquier precio, con la única finalidad de satisfacer ese ego para el que tanto y tanto nos han preparado desde el gobierno, justo ahora que la sociedad del bienestar creada a la par que los castillos en el aire de todos los ciudadanos del mundo, ahora más que nunca, en publicidad, todos los Olivieros Toscanis deberían de estar empuñando una de las armas más potentes que tienen, y no se trata de otra cosa que precisamente gritar al sistema utilizando la publicidad; romper con todo lo establecido, lo que supuestamente marca la diferencia entre moral o amoral, entre permitido o prohibido, porque nunca ha estado el sistema gubernamental tan corrupto, jamás el pueblo ha estado tan defraudado, no se han establecido nunca antes pautas claras que en el fondo sirvieran para contentar solamente a unos pocos a costa del fracaso de tantos, fracaso en la educación, en las relaciones de pareja, en las familias, en el concepto de los matrimonios gays, en la celebración de días tan señalados que ya han tenido que suprimirse de los calendarios escolares, por dañar a los más pequeños… el día del padre, el día de la madre… fracaso en la iglesia, que lejos de llegar a los corazones se separa cada vez más de lo que se suponía moral, entrando incluso en la amoralidad con las denuncias contra sacerdotes por pedofilia, entre otras cosas, y en el fondo, en el centro de un gobierno que se expande como abanderado de la injusticia desde lo más profundo del sistema judicial, de la corrupción y el engaño, de la capacidad para pisotear los sentimientos de tantas y tantas personas, e incluso en el centro de este mundo, que es incluso capaz de comerciar con vidas humanas, que utiliza a los más desfavorecidos como pasto de los auténticos lobos de la industria farmacéutica, para seguir practicando en laboratorios gratuitos de África, y logrando creer y hacer creer al resto algo tan corrupto como precisamente el avance científico que dicho uso indebido de la humanidad supone…
    ahora más que nunca, sobre todas las cosas, hemos de alabar el estilo de alguien tan directo y claro como Toscani, alguien que no tema denunciar lo que ve, mediante la publicidad de un producto; alguien que incluso sin tomar parte en un juicio prematuro sobre el sistema del los gobiernos del mundo, instaure la credibilidad de cualquier modo que conjugue la sinceridad, libre de prejuicios, simple y llanamente, frente a todo lo que es mediocre, lo que es más de lo mismo, lo que supone un modo de aceptación de lo inaceptable, de comulgar con ruedas de molino, de seguir asintiendo cuando te está haciendo falta gritar que no, que no te vendes, que no lo aceptas, que no pasas por el aro, que no permites, que denuncias, que persigues, que culpas, que gritas sin importarte a quién llegas… es un grito a la liberación frente a la opresión, y como no, a la liberación de un principio… el derecho, frente a la obligación de aceptar un pacto, sea o no con el diablo… a veces, en el grito está suspendido un pensamiento, otras, simplemente una objeción, pero siempre se es consciente, siempre, al escuchar un grito se es consciente de algo… así que olvidémonos tambien en publicidad de seguir dormidos, no existe la necesidad de seguir haciendo creer al público en un mundo que no es cierto… los cuentos solamente sirven para dormir a los niños, para algo se crece, en algo se cree, por algo se vive, algo siempre se persigue, y al final de dicha carrera en la vida, se extrae algo, y siempre queda un denominador común a todo : la cordura, y la conciencia.
    De algo tan sencillo se trata: de concienciar a base de hacer público un pensamiento privado, un particular modo de ver y concebir la realidad… de nada más y de nada menos va este personal tratado acerca de cómo alguien que puede ser criticado e incluso considerado amoral, o depravado por el uso que de lo real hace, en publicidad… para mí, no es más que un visionario, nada más y nada menos que eso, porque se adelantó con sus campañas instaurando la crónica de una muerte anunciada para la publicidad y lo que venía siendo tan alabado… modelos perfectas obviando la anorexia que causa que ellas y sólo ellas decidan por el resto de adolescentes que en su afán de seguirlas llegan a encontrar incluso la muerte, familias perfectas en casas de película… obviando que ahora las familias no lo son, y muchos han de renunciar a su casa porque se la queda el banco… escolares vestidos de Tommy Hilfiger llegando a su maravilloso colegio inglés en el que además de recordar a los cientos de niños sin hogar y sin derechos lo olvidados que les tiene el sistema, fomentan mucho más la xenofobia, la aversión hacia los más necesitados, y sobre todo alimentan los sentimientos de culpa y el acoso contra los que no pertenecen a su status, logrando incluso que el fracaso escolar de algunos comience en las propias aulas, y por culpa de compañeros que son de todo menos eso, auténticos lobos con pieles de cordero, que persiguen a sus víctimas por no ser representantes ni estar al nivel que ellos consideran que deben… propiciando incluso episodios tan patéticos como la autodestrucción y el suicidio; esa es la realidad, Oliviero debe seguir siendo uno de los grandes que escandalice cada vez que lance una nueva campaña, con tintes sexuales, promíscuos, lésbicos, homofóbicos, homofílicos, pedófilos, políticos, religiosos, morales y amorales, porque de eso se trata, de ser valiente y capaz de narrar sin palabras apenas algo que en el fondo es parte del aire que todos respiramos, de ser capaz de enfrentar a un público que puede negar lo que él quiere decir, pero en el fondo, no puede ser capaz de olvidarlo.

    Responder

    • Gracias, Mónica. La verdad es que en tu intervención no has pasado por alto nada. Dejas muy clara cuál es tu particular visión acerca de las campañas de Oliviero, e incides en la hipocresía que se respira en la atmósfera de nuestra particular sociedad. Como tú dices: “es alguien que no teme denunciar lo que ve”. No obstante, Toscani también tiene muchas contradicciones y ha sabido jugar muy bien con el oportunismo. Pero no cabe duda que sus acciones no pasan desapercibidas, Hieren sensibilidades y, muchas veces, hacen daño.

      Responder

  2. “Espero algo que compense estos 18 años de matrimonio, porque de alguna manera yo he querido más de lo que me han querido. tengo la sensación de que la Benetton se acostaba conmigo no por amor, sino por hacerse más rica a mi costa”

    Este es un comentario que me ha gustado de éste señor , la verdad que no se corta para nada con sus comentarios , debería de haber mucha mas gente que hablen tan libremente para comentar lo que se piensa.

    Responder

    • Gracias, Eloisa. La verdad es que la campaña “Quien me ama me sigue” fue toda una provación desde el primer día de su lanzamiento. Y, desde entonces, Oliviero Toscani lo único que ha hecho ha sido provocar. Con Benetton logró que sus insólitos conceptos cayeran como bombas en una sociedad poco acostumbrada a la transgresión. No pasaron desapercibidos. Y hoy sigue desconcertando con sus argumentos.

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: