Las portadas de Daniel Gil. Punto y aparte


En La Laguna, la ciudad donde crecí, siempre que tenía oportunidad me paraba en el escaparate de la librería El Águila. Me gustaban los libros de arte. Y lo hacía como costumbre, unos  cuantos años antes de que empezara a trabajar en una agencia de publicidad. Siempre esperaba encontrar alguna novedad interesante. Buscando esas obras en aquel reducido espacio entre estantes y cristal, siempre me llamaron la atención unas portadas enigmáticas. Auténticos imanes que ejercían un fuerte poder de atracción sobre mí. Desconocía quién era el autor de aquellos trabajos tan sugerentes. Más tarde supe que se trataba de Daniel Gil. Un creativo que concebía magistralmente  los conceptos y los visualizaba de igual forma. Creo que sus portadas lo tienen todo. El momento en el que tomé contacto con aquellas piezas ignoraba cómo era el proceso de ejecución de tan brillantes diseños. Integrar fotografías o ilustraciones con tipografías perfectamente compuestas y equilibradas, tenían como resultado un producto totalmente innovador que se distinguía rápidamente del resto de libro. Hoy es muy fácil con la tecnología existente resolver problemas de retoque e integración de imágenes pero, por entonces, había que ser multidisciplinar y saber  desenvolverse en diferentes áreas tales como la fotografía, la ilustración o el dominio de las tipografías, para ejecutar un trabajo con la brillantez que lo hizo él. Estos aspectos siguen constituyendo hoy auténticos retos para los diseñadores.

Estas portadas tienen sus años, aunque para mí son atemporales. La que he elegido como ejemplo es muy sutil y evocadora. El concepto sigue siendo maravilloso porque no envejece. A quienes empiecen en este mundo y deseen aprender, les recomiendo que se acerquen a sus trabajos. También lo pongo como ejemplo a comerciales y ejecutivos de marketing, aunque les produzca alergia, con la simple idea de que asimilen didácticamente cómo el estudio de un producto desde que nace, se produce y se lanza al mercado, tiene como resultado final una brillante presentación.

Fuente: Alianzaeditorial.es

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2 responses to this post.

  1. Esteban , es cierto, que lo primero que miras en la portada de un libro después del título es la imagen , porque transmite algo así , como lo que quieres encontrar en él al leerlo y la imagen del libro que has puesto , es como que te invita a pasar con delicadeza y a la vez le da imaginación.

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    • Sí, Eloisa. La imagen juega un papel muy importante en la composición. Para obtener un buen resultado, todos los elementos deben estar proporcionados. Ninguno debe acaparar un protagonismo innecesario que afecte al diseño.

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