Minerva, no puedo olvidarte

 

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El papel que ha jugado la imprenta a lo largo de la  historia ha sido muy significativo. Para asimilar la magnitud del acontecimiento y entenderlo, creo que solo puede ser comparable a  la irrupción de Internet en nuestras vidas. Y a los grandes cambios sociales que se han producido  desde entonces.

Pero la imprenta nació en un contexto social, económico y político donde el analfabetismo existente no impidió que los ciudadanos “leyeran” a través de las imágenes. Las ilustraciones no eran otra cosa que pequeñas historias condensadas en dibujos. Si no entiendes el texto, no importa, lee los dibujos y entérate de lo que quieren decir.

Y esa máquina se convierte en un gran instrumento al servicio de la  propaganda y las ideas con toda la magnitud del término. Aparece en el momento en el que un franciscano, Martín Lutero, da a conocer su conocida Reforma. Un ataque a la Iglesia Católica y al clero por su enriquecimiento. Y la imprenta es el vehículo idóneo para promover su doctrina en Europa, como así sucedió. Fue la red social de la época. Llegar a un gran público en muy poco tiempo.

¿Y alrededor de este fenómeno quiénes se mueven? Está claro que los impresores son los auténticos artífices de todas las innovaciones que, transcurrido el tiempo, hemos heredado en la actualidad. Por ejemplo, el libro de bolsillo tiene su posible origen en el siglo XV. En la decisión de reducir el papel hasta un octavo para hacer que las obras sean más accesibles al mayor número de lectores.  Los ilustradores se convirtieron en grabadores y tipógrafos. Y la caligrafía origina nuevos tipos que evolucionan hasta el día de hoy.

Si eres profesional de la comunicación o llevas ese camino, no creas que el saber se encierra solo en las tecnologías de la información y la comunicación. Es decir, en mirar solo hacia el futuro. Es un error. Mira atrás y aprende de los que aportaron más. La primera vez que tuve una Bula papal auténtica en mis manos me sorprendió la exquisita y precisa calidad de su caligrafía. La estricta maquetación y el concienzudo orden  de las letras. Toda una lección magistral de caligrafía y maquetación.

En todas las imprentas conocen la Minerva Heidelberg, la famosa máquina de imprimir tipográfica, prácticamente desaparecida. Un sonido característico la hacía inconfundible. Tipos y cuerpos diferentes combinados para crear un impreso singular. Se extrañan esos inicios. Esa gran escuela de aprendizaje no se olvida fácilmente.

 

Origen de la imagen: Irenepradera.blogspot.com.es

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4 responses to this post.

  1. Posted by maineber on diciembre 13, 2012 at 3:25 pm

    Tienes razón Esteban, totalmente de acuerdo con la importancia de mirar atrás y aprender de los que más aportaron. Me ha gustado esta llamada de atención a los comunicadores y sobre todo, a los que están empezando en este apasionante mundo de la comunicación y del diseño gráfico.
    En esta era de las nuevas tecnologías de la información, nos comportamos, muchas veces, como si todo lo hubiéramos inventado nosotros sin darnos cuenta de que mucho de lo que disfrutamos ahora, es heredado. En mi caso particular, me llaman mucho la atención las tipografías de estilo caligráfico. Desde la aparición de la imprenta, de los bolígrafos y de los ordenadores, la caligrafía no es parte de nuestra vida cotidiana, pero se puede decir que es un arte que sigue vivo, pues, aún hoy, los creadores de nuevas tipografías, buscan inspiración en esas maravillosas expresiones artísticas que crearon los monjes copistas sobre pergamino en la Edad Media, esa fusión de la escritura con el dibujo y la pintura. Son verdaderas bellezas que podemos ver hoy en día en muchos logotipos, carteles publicitarios o etiquetas de productos. Pues está bien que seamos conscientes de dónde vienen y que echemos la vista atrás para aprender de los que realmente las crearon. Gracias por hacernos reflexionar.

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    • Gracias a ti, Maine. El pasado encierra un cúmulo de conocimientos que no puede ser ignorado, Curiosamente, Steve Jobs, en el único año que estuvo en la universidad, aburrido por asignaturas poco útiles se apuntó a un curso de tipografías y rotulación. Con el paso de los años aplicó esos conceptos a los Mac. Y, posteriormente, fue copiado por su competidor. Mirar atrás para aprender y avanzar, está claro.

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  2. Acertado. Yo he trabajado con esta máquina, tengo grabado su sonido en lo más profundo de mis recuerdos. El presente no existe sin el pasado. La aceleración, las prisas, la falta de reflexión no son buenos compañeros: parece ser que el diseño de la actualidad nos lleva a la pérdida de la memoria. ¿Es lo que les interesa? Un saludo.

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    • Gracias por tu intervención, Carlos. He visto excelentes trabajos impresos a una tinta con las tipografías bien elegidas y con mucho criterio resueltos en la Minerva. Y también hoy, con grandes recursos y medios gráficos, he comprobado cómo no se le saca partido a un diseño. La falta de conocimientos, las prisas y sobre todo la indiferencia y el desinterés.

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