Retrato de una vida vacía

The Outskirts of Guatemala City, Guatemala,  1978

Esta fotografía me sedujo. La vista se me fue rápidamente al rostro de la mujer. Me atrajo como un imán. No sé si se debió al punctum* que citan los teóricos  o a uno de ellos – porque hay más de uno – pero a mí me da igual. El margen derecho de la imagen parece un lienzo, una representación de la desesperanza con su marco incluido. De autor anónimo, probablemente, pero todos sabemos que el artífice de esta realidad social está en algún despacho haciendo grandes esfuerzos por asfaltar caminos, crear escuelas y mejorar las condiciones de vida de sus congéneres. Y en el intento lleva toda su carrera política. ¡Menuda hipocresía! Este político ha creado su gran obra, ha plasmado magistralmente la resignación. Una porción de mísera realidad que se expone primero a los ojos del fotógrafo y, después,  a los nuestros. Y cada uno ve lo que quiere ver. Una ventana cargada de amargura o un momento de la existencia del ser humano en el que no hay ningún espacio para  las sonrisas. Hace tiempo que desaparecieron y ya es demasiado tarde para cambiar el destino.

Y al otro lado, como si de una imagen adosada se tratara, una sonrisa muy viva está a punto de escapar. Y lo hace por una esquina. Rápidamente, al margen de la tristeza que se respira desde la ventana. Las manzanas caramelizadas meten prisa. Los niños siempre serán niños, aunque muchos crecen antes de tiempo asumiendo desde los 8 o 9 años unas responsabilidades que son propias de adultos. Trabajan en lugar de aprender o aprenden a trabajar, según se mire. Y se hacen mayores en sus pequeños cuerpos y sus ilusiones envejecen rápidamente. Y entonces cuando menos lo esperan se darán cuenta de que también están a un paso de la resignación. Y ya será tarde porque el ciclo no se detiene. Ojalá que el rostro de esta niña no sea una imagen más que protagonice otro retrato de una vida vacía.

(*) “El punctum es cuando nuestros ojos no miran apaciblemente la realidad de la fotogrqfía sino que logran ver su desdoblamiento. Aquella otra presencia que habita en ellas”. Roland Barthes.

Origen de la imagen: http://fotojournalismus.tumblr.com/post/19072293768/guatemala-1978-credit-sebastiao-salgado

Autor: Sebastiao Salgado

 

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2 responses to this post.

  1. Esteban, pienso que no hay que pararse mucho para reflexionar en éste tipo de fotografía, ni ser un experto en éste arte, creo que solamente con tener conciencia humana , sabemos lo que dice el rostro de la mujer , con esa mirada a ninguna parte y a todas y la niña, es la ilusión que se nos quiere reflejar , cómo que aquí, todo va bien, pero realmente sabemos que no es cierto, cómo dices tú , es la inocencia la que no le deja ver el futuro de posibilidades que va a tener, esa es la triste realidad y la de muchos países, la ¡¡ hipocresía política !!,como bien tú dices .

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  2. Gracias por tu intervención, Eloisa. La conciencia, precisamente, es la que está ausente en la mayoría de las ocasiones, alejada por completo de la realidad. Viendo imágenes como ésta podemos considerarnos unos afortunados.

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