Inmigrante digital en patera analógica

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Soy un inmigrante digital. Creo que de los pocos que iniciaron un viaje a finales de los años 60 con el televisor en blanco y negro y una única cadena, la 1ª. A diferencia de la Península, la 2ª se implantó en Canarias en 1982, coincidiendo con los mundiales de Naranjito. La información que recibíamos por entonces era unilateral.

 Creo, por lo tanto, que puedo hablar con conocimiento de causa de teléfonos “fijos”, las famosas góndolas de la compañía telefónica, que se hicieron tan populares en las españoladas cinematógráficas de Alfredo Landa y Gracita Morales.  Aquellas en las que tenías que introducir el dedo en el número correspondiente y hacer girar un disco hasta que oyeras el tono, y que solo servían para hablar. ¡Qué desperdicio, solo hablar! Las películas de 007 con Sean Connery, premonitoriamente y con más ficción que ciencia, nos hicieron creer que su zapato podría convertirse en un teléfono que iba con él a todas partes. Solo Mortadelo y Filemón lograron superarlo en la “TIA” con las viñetas de F. Ibáñez. El tiempo convertiría al teléfono móvil en una herramienta imprescindible no solo para hablar, también para captar  sucesos y divulgar noticias.

 Las Hojas del lunes, los periódicos matutinos y los vespertinos convivían apaciblemente recopilando noticias a través de sus teletipos en una sociedad solo alterada por las carreras de los estudiantes delante de los grises. Información que, por cierto, cuando perjudicaba al régimen nunca aparecía en los medios. Se esfumaba por completo.  Radio Nacional de España y la Cadena Azul de Radiodifusión eran las emisoras oficiales cuyo modelo radiofónico permaneció invariable hasta la Transición. Yo transmito y usted escucha, le guste o no es lo que hay. También información unilateral pura y dura por parte de un colectivo anclado en convencionalismos informativos con muchas limitaciones legales.

 Me explico. Inicié un viaje en patera analógica hasta que la realidad, poco a poco, y principalmente a partir de los años 90, me enseñó que lo digital era lo que se imponía. Que el término offline iba a ceder terreno a lo online a pasos agigantados. Y, que, como inmigrante, me veo inmerso en una sociedad que me obliga a la fuerza a aceptar lo que me impone, bajo riesgo de quedarme obsoleto y verme deportado al país de la indiferencia, para quedar relegado como analfabeto tecnológico. Y los medios tradicionales reflexionaron de la misma forma. La cuestión era evolucionar y adaptarse a la nueva realidad o cerrar. Y muchos cerraron.

Recuerdo el primer anuncio de un teléfono móvil en una revista. Era el de una cabina telefónica con ruedas a gran velocidad por una autopista. Vendía el equipo para instalarlo en el coche. Todo un prodigio. Aparecieron rápidamente mejoras en el televisor que, por cierto, ya era en color desde hacía años. Incorporando muy pronto un menú y teletexto con amplios contenidos. Una gran novedad informativa, desde luego. Los telediarios en cambio seguían siendo convencionales y amorfos. Después todo se precipitó rápidamente. Los equipos informáticos de IBM eran toda una novedad para agilizar el trabajo en las oficinas y en las redacciones. El almacén pasó de ser un cuarto lleno de archivadores de cartón de la marca UNI, a un espacio ficticio y efímero en el corazón de una máquina a la que llamaron disco duro. Los diskettes empezaron a arrinconar a los folios y, como si de la película Terminator se tratara, las máquinas comenzaron a cambiar nuestras vidas. Y la producción de la información también cambió.

 El salto a Internet supuso la jubilación anticipada de la famosa enciclopedia Espasa Calpe, ya no era necesaria. El acceso a infinidad de información en segundos no lo podía igualar ningún tomo impreso. Lo curioso es que estos cambios eran paralelos a las innovaciones que las marcas de teléfonos móviles estaban llevando a cabo y esto influyó positivamente en la forma de generar la información. La reducción de tamaño era paralela a la oferta tecnológica que ofrecían, hasta el punto de convertirlos en pequeños ordenadores, auténticos utensilios de trabajo, de los que no te puedes desprender, porque con  ellos accedes absolutamente a todo a través de internet.

 La realidad es que hoy hemos pasado de la unilateralidad en la información a la interactividad y la inmediatez. La prensa tradicional convive con la digital y da la oportunidad de interactuar con el lector a través de contenidos sin limitaciones temáticas y de espacio. Este opina y critica. Gran cambio, afortunadamente. La televisión está muy cerca del espectador. Los sms y las intervenciones de los espectadores en sus web o a través de Twitter y Facebook cada vez son más habituales en su programación,  para conocer la opinión de la audiencia. Surgen las televisiones locales, más focalizadas en su entorno y en los contenidos. La radio se individualiza, se hace digital, proliferan por la red y se especializan. Hay muchas y con una gran diversidad en su programación, todo lo contrario de lo que sucedía en el pasado.

Los teléfonos móviles de última generación, verdaderas oficinas portátiles, son instrumentos de trabajo que fomentan el fotoperiodismo. Cada usuario es un periodista en potencia que puede generar una noticia bien a través de fotos o vídeos y darla a conocer solo en segundos al resto del mundo. La prueba reciente la tenemos en Cataluña con la desproporcionada intervención de los mossos de escuadra que fueron filmados mientras propinaban una paliza a un detenido. Hoy la noticia parte de un emisor pero ya no tiene un receptor pasivo sino muy activo. El anuncio de suprimir las becas de los Erasmus por parte del ministro Wert trajo consigo una ola de viralidad en las redes que detuvo el proyecto. La decisión originó una reacción que, a su vez,  convirtió en noticia la indignación de los estudiantes. Hoy la innovación y la tecnología constituyen un tandem indisoluble para concebir nuevas formas de generar noticias. Un reto más.

 Fuentes:

http://www.elmundo.es/espana/2013/11/05/5279273f684341a05b8b4574.

htmlhttp://www.elplural.com/2013/11/04/ocho-mossos-imputados-por-la-paliza-al-empresario-gay-muerto-en-barcelona/

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/01/06/actualidad/1357481716_414577.html

http://www.youtube.com/watch?v=S6md9W99Vmw

Origen de la imagen:

http://www.granma.cubaweb.cu/2013/05/31/nacional/analogico-al-digital.jpg

 Autor: eneko

 

 

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2 responses to this post.

  1. Excelente articulo que por su brillantez me he atribuido el derecho de compartir en redes sociales, el autor del mismo tiene mucha razón cuando se refiere a las “nuevas tecnologías” hace unos años se decía que saber usar una computadora era algo así como la nueva “lectoescritura” del individuo, hoy es impensable encontrar siquiera un ser humano que no esté familiarizado con la informática o algún gadget electrónico, los tiempos cambiaron y creo que para bien, estamos mas conectados aunque virtualmente pero conectados al fin. El mundo se achicó en un gran abrazo de la humanidad toda.

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  2. Gracias por tu comentario, Ruben. Todos, queramos o no, tenemos que entrar hoy por esta nueva realidad, de lo contrario nos iríamos desfasando minuto a minuto.

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