Archive for 29 noviembre 2012

Camina o revienta

 

Las fotos que he visto de Alberto García Alix  me parecen sutilmente ásperas, exquisitamente grotescas  y encantadoramente sórdidas. Rostros, cuerpos y gestos provocadoramente atractivos. Un bello escupitajo visual que te hace pensar acerca de lo que cada personaje encierra, retiene o te lanza para que tus sentidos se sientan vivos, y reaccionen con una profunda mirada no solo a su interior, también al tuyo. A un interior lascivo, provocador o melancólicamente cercano a tu particular forma de ver y de sentir lo que te rodea.

Sus imágenes gozan de una particular atmósfera, la que le impregnan los personajes. Las fotos te gustan o no, no admiten término medio. Y a mí me encantan. Son horriblemente expresionistas en mi fondo y en mi particular forma. Carecen de la guanajada* típica de otras imágenes más comerciales, arropadas por los retoques. Imágenes que no son nada sin los programas de la manzana más comercial del paraíso informático. Y la mordemos porque nos seduce. Hoy no me apetece fruta, prefiero un plato caliente que me haga sentir. Y sus fotos lo logran.

En Internet hay múltiples ejemplos de su obra, solo hay que entrar y ver. ¿Ver? Me quedo con el misticismo de San Juan de la Cruz: “No hemos venido para ver. Hemos venido para no ver”. Por eso, no quiero ver un brazo ni enigmáticos anillos, ni zapatos gastados. Prefiero no ver al personaje, imaginarme los caminos que recorrió, la incertidumbre que le envolvió, los amores que dejó atrás. Su incierta búsqueda. Lo que hará cuando se detenga. Si también agoniza con su  particular lucha interior…

Camina o revienta con tus zapatos ahora y siempre, personaje desconocido. Vive los kilómetros de felicidad que te quedan por sentir minuto a minuto. Te prefiero así, sin verte, imaginándome cómo son tus emociones, cómo es tu espíritu.

Camina o revienta es el título de un libro. La vida de un ladrón que robó una gallina para comer y la sociedad le empujó a vivir al margen de su sacrosanta pulcritud. Quizá sea el de la foto y aún no lo he descubierto. Tiene la valentía de seguir su particular itinerario sin detenerse, en la dirección opuesta al camino elegido por los demás. Y eso también me encanta.

(*) Canarismo: tontería, necedad

 

Origen de la imagen: http://theworldofphotographers.wordpress.com/2012/08/03/alberto-garcia-alix-photographer/alberto-garcia-alix-59/

Autor: Alberto García Alix

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Los efectos de cuatro rayas

 

Aunque en las agencias de publicidad se recurre con exceso a los archivos de imágenes para resolver muchas piezas con fotografías, no cabe duda que la ilustración no ha perdido notoriedad en los mensajes publicitarios. Aunque hay miles de ejemplos al respecto, no puedo dejar de citar los elocuentes cuadros de Norman Rockwell, con temática muy variada que durante los años cuarenta  ilustraron muchas portadas del diario americano The Saturday Evening Post .

 Yo, particularmente, siento especial predilección por las ilustraciones simples. Aquellas que partiendo de un concepto muy claro y  solo con cuatro rayas captan la esencia del mensaje a transmitir. Creo que a todos nos suena el bombín y el bigote de Charles Chaplin sobre un fondo de color  plano. Tan solo dos elementos en negro para captar los rasgos particulares de un singular personaje. Estoy plenamente convencido de que muchos no sabrían valorar el porqué de esa particular simplicidad que tanto atrae a unos y es objeto de rechazo por parte de otros. Bueno, creo que es como un espacio minimalista. Se valora la amplitud y la ausencia de elementos disonantes o, por el contrario, si no existen esos elementos el espacio se convierte en algo aséptico y frío. Depende de los particulares gustos de cada uno.

Dejando a un lado  la leyenda televisiva de Star Trek, la portada de Esquire es unbuen ejemplo de la simplicidad que tanto me llama la atención a la hora de   representar un concepto. Uno de los personajes más carismáticos de la serie es sin duda  el señor Spock –interpretado por el actor Leonard Nimoy– que provenía del planeta Vulcano. Cejas, orejas y peinado eran rasgos indiscutibles de este extraterrestre dotado de una inteligencia prodigiosa que, junto al capitán Kirk , constituían el centro de gravedad de todo lo que sucedía en torno a la nave Enterprise.

El ilustrador Noma Bar ha captado la esencia de Spock con muy pocas líneas. Sin olvidarse, al representar el ojo, por supuesto, de incorporar la mano con el famoso saludo vulcaniano.

 

Origen de la imagen: http://cosechadel66.es/?p=4042

Autor: Noma Bar

Me fui a la cama con la mujer desnuda

 

El escritor italiano Edmundo de Amicis escribió un opúsculo que tituló El amor a los libros. Una breve y sencilla obra que recomiendo leer, porque pone de manifiesto el profundo interés que sintió por los libros. Reitero, los libros, no solo la lectura.

Un libro es un contenedor de emociones. Si tenemos suerte nos engancha desde la primera hasta la última página, y tenemos la necesidad imperiosa  de devorarlo rápidamente cuando nos seduce. La atracción, como decía Amicis, ya comienza en los estantes. Ordenados, contrastando con sus lomos. El color y la tipografía se alían para llamar la atención y captar nuestro interés. Quienes hayan leído a Ruíz Zafón recordarán el cementerio de los libros olvidados, y cómo algunas obras nos eligen y marcan nuestra personalidad, por no decir nuestra vida. “Solo lo esencial es invisible a los ojos”, me lo impregnó Saint Exupery cuando tenía once años y aún lo custodia alguna neurona en mi memoria para no olvidarme.

Los libros hablan.  Si eres ilustrador, diseñador o copy lo entenderás mejor. Las sensaciones afloran desde las portadas. La textura, el singular olor de las tintas. Y en el interior, a través del tacto,  el particular gramaje de las h
ojas inicia un diálogo con las yemas de los dedos para transmitirnos lo que los ojos no ven. Y cuando acabas de leerlo, te das cuenta de que se crea un vínculo. Y como si de una fragancia se tratara te impregna el espíritu. Por eso no me desprendo de ninguno de ellos. Vienen a formar parte de mí. Y si presto alguno y no me lo devuelven, pienso lo mismo que Robert Redford en Memorias de África: “Si presto un libro a un amigo y no me lo devuelve, yo pierdo un libro pero él pierde un amigo”.

Cuánta razón tenía Amicis: […] “Es un gran error creer que se aprende lo mismo en libros que son nuestros que en los que tomamos prestados. Un libro no da el provecho que debe proporcionar si no es nuestro […] El que no hace más que pasar por nuestra casa no deja rastro profundo”. […]

Cuando te llevas un libro a la cama es toda una aventura. La última experiencia fue muy interesante: La mujer desnuda, de Desmond Morris. Un recorrido histórico, exquisito y sutil por el cuerpo femenino. Todo un regalo para los sentidos.

 

Origen de la imagen: planetadelibros.com

Gráfica: arma de comunicación masiva

 

No cabe duda que una buena gráfica puede convertirse en un soporte idóneo para influir con una idea, bien sea de carácter  comercial o de otra índole. Estamos muy acostumbrados solo a los planteamientos empresariales, en esta particular era hegemónica de la comunicación a través de las redes sociales. Pero hay más, por ejemplo aquellos que transmiten  conceptos de interés social. Se persigue la sensibilización de las masas a gran escala, como es el caso de la lucha por la libertad de expresión en aquellos países que la ignoran.

Hay muestras muy interesantes de campañas cuyas imágenes son muy elocuentes. Por ejemplo, una máquina de escribir de cuyas teclas sobresalen pinchos. O una herida en un brazo de la cual brota tinta negra en lugar de sangre. Ambos casos en una clara alusión al peligro que corren los periodistas en regímenes autoritarios donde persiguen todo aquello que está en contra del orden establecido.

Todos recordamos la repercusión  de la  caricatura de Mahoma  dibujada por Kurt Westergaard. Yo particularmente comprobé  los efectos de la campaña contra los productos de origen danés a través de carteles y adhesivos en las estrechas calles del barrio árabe de Jerusalén. La repercusión fue muy grande.

Históricamente la simbología ha hecho ostentación de poder y fuerza, para bien o para mal.  Unas  gráficas atraen y otras producen rechazo, depende de la visión de cada uno. La marca que muestro me parece muy contundente y clara. Desconozco quién es su autor,  pero está claro que el diseño persigue la comunicación masiva. Se convierte por tanto en un arma que emplea un gran concepto para transmitirle al mundo lo que está sucediendo en un particular entorno. Y todo sucede en blanco y negro, afortunadamente, sin el color de la sangre.

 

Origen de la imagen: http://tzantza.wordpress.com/

Algunos diseñadores viven del crimen

 

Edgar Allan Poe llegó a ser sospechoso de cometer algún crimen, porque  la descripción de los hechos en algunos de sus relatos recordaba un asesinato real. Era tan minucioso en los detalles que algunos textos sorprendieron a la policía. Y las coincidencias eran muy grandes.  La genialidad del escritor no se cuestionó pero su inocencia sí.

Fueron muchos los diseñadores que trataron el suspense y plasmaron el crimen en sus trabajos. Y Saul Bass fue el máximo exponente de la intriga y la muerte, principalmente en el cine. Asesinó con manchas de pincel y tuvo por cómplices una gráfica muy sencilla y la tipografía adecuada a cada situación. Integró con un gran dominio de la composición todos los elementos en sus carteles. Un grafista que captó, sintetizó y supo plasmar magistralmente la tensión como antesala de cada una de  las filmaciones.

Hace años, cuando comencé como dibujante novato en esta profesión (ahora se llama ilustrador), tuve la suerte de compartir conversaciones muy interesantes con un director creativo –de los buenos– con  el que aprendí mucho. Estuvo poco tiempo en la agencia, pero resultó ser un gran aporte de conocimientos. Viajaba con frecuencia de Centroamérica  a Estados Unidos. En una ocasión para dirigir una sesión fotográfica de lencería  en una mina de carbón. Un contraste muy sugerente el del  tejido blanco sobre el mineral. Me habló mucho de Saul Bass, de la simplicidad, la sencillez , el buen uso de la tipografía y el gran talento de este diseñador predilecto de Hitchcock. Me dio muchas  lecciones magistrales de composición y visualización que recuerdo gratamente.

Plasmar el crimen y vivir de él es toda una experiencia. Nunca hablamos de asesinar a más de un ejecutivo de cuentas cuando se ponían bordes, pero a veces hay miradas que matan. Y en alguna ocasión las vi en su rostro.

 

Origen de la imagen: icono14.net

Autor: Saul Bass

Pubis con denominación de origen

 

Las fotografías de Chema Madoz son de una sencillez y persuasión extremas y, además, muy originales. El elemento justo se integra en el lugar apropiado. Se acopla como si hubiese estado siempre ahí, pero sin darnos cuenta. Y la composición no solo comunica sino que transmite y seduce. No sé qué perseguía con el motivo ni tampoco cuál es su título, pero a mí me sugiere el que he creado para encabezar el post.

También se podría llamar sed de ti  evocando el exquisito poema de Neruda que dice: […] “Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía. Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas”. […] Pero no, la denominación de origen me gusta, es muy singular. Te ubica en el  particular contexto de esa mujer que es única e irrepetible. La identifica y la diferencia porque es auténtica. No hay dos geografías corporales iguales. No hay dos territorios gemelos porque los sentimientos son muy particulares.

Y para delimitar ese sutil rincón donde el vientre se funde con los deseos, se erige la copa. Vidrio contenedor de elixires que improvisa sonrisas y envalentona los pensamientos. Licores que, sin pedir permiso, alteran las voluntades con efímeras sensaciones. Y quien  observa la figura  siente cada centímetro del  particular territorio que no ve. Un territorio transparente a las emociones envuelto por la pasión. Y la excitación se respira  sin necesidad de ver el rostro de la mujer. Se bebe sorbo a sorbo, piel con piel.

Origen de la imagen: Chema Madoz. Obras maestras. La fábrica.

Autor: Chema Madoz

Escribimos con imágenes

 

La escritura electrónica tiene su lado positivo. Con el tiempo no sería de extrañar que la RAE termine por incorporar a su Ortografía básica determinados signos a los que se les ha dado un nuevo uso. Signos que, combinados entre si, se transforman en grafismos y adquieren un poder de comunicación implícito porque son auténticas imágenes: el punto, la coma, el paréntesis, etc. Hoy es una costumbre muy extendida asociada a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.  Iconos que vienen a reforzar visualmente y con mucha simplicidad el mensaje escrito. Es una posibilidad a contemplar por los académicos. Por ejemplo, los dos puntos y el paréntesis en versión positiva y también en negativa.  Y todas las combinaciones imaginables que se puedan llevar a cabo. No sé cuál es el origen pero la costumbre está cada vez  más arraigada. Una moda que parte de Internet y que tiene su máximo exponente en el uso rentable del móvil a la hora de enviar mensajes. Abreviar como norma para ahorrar. Si es cierto que en los noventa, antes del masivo auge de esta  telefonía, el diseño gráfico ya se había nutrido del abecedario para crear grafismos construidos con signos ortográficos.

Tarde o temprano los hábitos terminarán condicionando la escritura. Este pequeño relato es un recorrido por el abecedario, las marcas, las abreviaturas excesivas y el camino que nos lleva hasta Internet con todo lo que tiene de bueno y también de malo:

 

COMO SI SE LO EXPLICARAS A UN NIÑO (II)

El abecedario es como una gran ciudad con su centro y extrarradio. Allí se ubican las letras ocupando un lugar concreto. La eme y la eñe en el medio. La a al principio y la zeta al final. Todas han tenido contacto entre sí en muchas ocasiones. Las relaciones son más que evidentes. Y hay uniones que perduran en el tiempo. Por ejemplo, la be, la eme y las siamesas uve doble: BMW. Estas tres siempre están rodando, con muchos caballos de potencia . Y otras, en cambio, se combinan de tal forma que pasan más tiempo en el aire, a muchos metros de altura.

Por ejemplo, la ka, la ele y la gemela de la eme anterior: KLM. La ka no se conforma solo con ostentar esta representación, también suele compartir momentos positivos con la o, por ejemplo, cuando se combinan así: ok . Pero como saben que a este tamaño pasarían más desapercibidas, prefieren estar en mayúsculas: OK. Y manteniendo un orden, porque, de lo contrario, el significado no sería el mismo: KO. Otras se unen con fines más oscuros, como la ce, la i y la a, también en mayúsculas, buscando protagonismo: CIA. Hay para todos los gustos.

Con la escritura electrónica, las letras suelen ser más expresivas. Se valen de otros símbolos. Algo impensable hace unos años. Cuando están de buen humor lo manifiestan: 🙂 Y cuando están de muy buen humor son más efusivas.  Si algo les parece mal, lo expresan: 😦 Son cosas de minúsculas o mayúsculas. Las primeras son pequeñas, infantiles, como la “b chica”. Y luego hay letras adultas que llegan muy lejos. Tienen grandes objetivos empresariales . Se unen ocho y hacen un descubrimiento: INTERNET. Y se lo pasan la mar de bien navegando.

Pero, claro, si una de ellas falta al trabajo no es lo mismo: INTRNET. Y si otra coge una baja , se complica la lectura: INTRNT. Y si otra se va en Semana Santa, porque las vacaciones son sagradas: INTRN. Se va perdiendo la legibilidad.Y después, ¿cuál será el siguiente paso?

Fuente: Escuela Canaria de Creación Literaria. Curso de redacción publicitaria.